La administración de hombre y mujeres en el trabajo no es fácil cuando el ejecutivo tiene un estilo de comportamiento pasivo. Para este administrador, tener las personas contentas en el trabajo es más importante que lograr los objetivos o tener control sobre sus proyectos.  Su gestión en la administración se caracteriza por querer evitar el conflicto o la confrontación a toda costa y no les agrada hacer las personas responsables por su trabajo.  Su dirección y  métodos tienden a favorecer el punto de vista de la persona para simpatizar o darle apoyo. Por lo general le  gusta resolver los problemas de trabajo a las personas.

La dificultad mayor que tiene la administración pasiva es sobreponer  el ambiente de mediocridad que esta misma tiende a crear en sus empresas.  A parte de querer complacer a todas las personas y evitar el conflicto,  es su tendencia a procrastinar e  inhabilidad para tomar acción decisiva. Como consecuencia perpetúan un pobre comportamiento a su alrededor.

Si esa ere tú,  te pregunto  ¿qué tanto te apoya tu estilo de comportamiento en tu gestión? Ser un líder no es un concurso de popularidad y por más que queramos, siempre a haber alguien que no le agradamos o no está de acuerdo con nosotros.  No podemos complacerlos a todos.  Pregúntate, ¿para qué estás en la nómina de tu empresa? ¿Qué puedes crear distinto?

Estás donde estás porque la empresa busca resultados.  Un estilo de gestión pasiva  no es viable en un negocio.  La empresa y las personas que gestionan esperan que tú tomes el control. Estudios demuestran que el grado de desarrollo y cambio de personas en el trabajo está  directamente  vinculado a la estilos personales de sus propios gestores.

Al no tomar control y permanecer pasivo ante tu rol,  los empleados te empiezan a percibir  como un administrador desinteresado,  indeciso o débil.  Ellos llenarán ese vacío haciendo las cosas a su manera.

Te expones a que tu personal debata tus decisiones,  cuestione tu autoridad o peor aún   ignoren tus directrices.  Esto sienta las bases para los problemas de disciplina. Al verte débil  y comenzar a “probar” tu autoridad. Cuando esto se propaga, la habilidad de realizar actividades productivas y la capacidad de la empresa se disminuye.

Abandona ese  estilo de liderazgo. Simplemente no es exitoso.  Toma acción inteligente. No puedes dejar a la suerte tu educación en el área de administración del capital intelectual de la empresa.  Tu formación profesional y el éxito de la empresa está en juego. Hay cientos de libros sobre este tema.


admin

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