Aug 032010
Dos empresarios propietarios de un negocio de asesoría que lograron acceso y utilizaron el correo personal de una empleada a la cual habían despedido fueron condenados a dos años de cárcel por el delito de descubrimiento de secretos y por injurias, ya que uno de ellos envió un escrito a ocho contactos que aparecían en la agenda electrónica personal de la mujer, menospreciando a la trabajadoras. Además deberán indemnizar a la víctima con 3.000 euros por daños morales.
lea el reportaje en el Diario Mallorca